Cuidar la ‘Casa Común’ y de las familias es posible si reducimos la pobreza energética
28 de Octubre de 2026El cuidado de la ‘Casa Común’ comienza en algo tan cotidiano como la temperatura de una vivienda o el coste de la factura de la luz. Con esta mirada, Cáritas Madrid ha participado en una iniciativa que busca reducir la pobreza energética de las familias en situación de vulnerabilidad y sensibilizar a futuros profesionales sobre esta realidad.
El proyecto se ha desarrollado en el marco del Programa Social Vivienda Integradora, impulsado por el Servicio Diocesano de Vivienda de Cáritas diocesana de Madrid en colaboración con la Fundación Constructora Benéfica, la Agencia de Vivienda Social y la Comunidad de Madrid.
De las 99 viviendas conveniadas, 38 se encuentran en las diócesis de Alcalá y Getafe. Durante el acompañamiento social, se han detectado situaciones de pobreza energética, como familias que han limitado la calefacción en invierno por su coste o que han soportado altas temperaturas en verano sin recursos para protegerse.
Fue a finales de 2025 cuando el equipo comenzó a explorar nuevas formas de intervención para mejorar la eficiencia energética de estos hogares. Tras una primera experiencia en dos viviendas, se ha establecido una colaboración con la Cátedra de Energía y Pobreza de la Universidad Pontificia Comillas, dentro del proyecto de Aprendizaje y Servicio Energía para Todos. La iniciativa ha permitido que los estudiantes realicen diagnósticos energéticos directamente en los hogares.
Antes de las visitas, el alumnado ha recibido formación social de Cáritas Madrid para conocer la realidad de las familias y formación técnica de la Cátedra de Energía y Pobreza y ECODES para analizar las condiciones energéticas de las viviendas. También se han recopilado las facturas de suministros para evaluar posteriormente el impacto de las medidas aplicadas.
En junio de 2026, veinte estudiantes, acompañados por miembros del equipo de Cáritas, han visitado a diez familias de distintos municipios de la Comunidad de Madrid. Esta experiencia piloto ha permitido evaluar la metodología e identificar mejoras para el desarrollo del proyecto durante el curso 2026-2027.
A partir de un análisis previo tras las visitas para conocer hábitos y gastos, se han elaborado informes individualizados con recomendaciones para reducir el consumo y propuestas de mejora del aislamiento y del confort térmico.
Actualmente, el proyecto ha avanzado hasta la fase de implementación de las medidas recomendadas, con el apoyo de ECODES. Durante el curso 2026, y hasta 2027, un nuevo grupo de 22 estudiantes seguirá dando continuidad a la iniciativa. Parte del alumnado ha realizado una segunda visita a las diez familias participantes para evaluar los resultados, mientras que otro grupo ha trabajado con seis nuevas familias. El seguimiento de las facturas antes y después de las actuaciones permitirá medir el impacto de las mejoras en el consumo y el gasto energético.
El proyecto tiene un doble objetivo: contribuir a que las familias vivan en hogares más confortables, saludables y eficientes, y ofrecer al alumnado una experiencia que le acerque a la realidad de la vulnerabilidad social y energética.
Porque cuidar la ‘Casa Común’ también significa garantizar que todas las personas puedan vivir en hogares dignos, sostenibles y preparados para afrontar las temperaturas extremas.