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Trabajar desde la capacidad, no desde el déficit
Trabajar desde la capacidad, no desde el déficit

Una historia de esperanza y de superación la de Miguel Ángel.

 

Cáritas Madrid. Miguel Ángel es una persona atendida en el proyecto de personas sin hogar de Cáritas Madrid, CEDIA. A principios de febrero vino a pedir ayuda a nuestro centro: se encontraba en la calle, sin un lugar en el que dormir, comer, asearse,… y ser escuchado.


El alcohol, una ruptura sentimental, el desempleo… Miguel Ángel había pasado por situaciones difíciles en su vida, pero se había levantado, se había rehecho y continuó trabajando, viviendo “como una persona normal”. Pero un accidente de tráfico, que le afectó la columna vertebral, le dejó en el paro, a lo que se sumó una nueva ruptura sentimental y una recaída en el consumo de alcohol.


Así llegó a CEDIA, y así comenzó a reconstruir su vida. Ponerse en tratamiento en un Centro de Atención a Drogodependencias del Ayuntamiento de Madrid, inscribirse en la Oficina de Empleo, empezar un curso de reparación de electrodomésticos y aire acondicionado,… Miguel Ángel se fue levantando poco a poco.


Un día, comiendo, nos contó que estaba muy satisfecho. En el curso,  habían terminado uno de los módulos que lo conformaban. El profesor invitó a los alumnos a tomar un aperitivo en un bar. Momento de tensión para alguien que, como Miguel Ángel, tiene problemas con el alcohol. ¿Qué hacer? ¿No entrar, aislarse del grupo, inventarse una excusa, no afrontar la situación? Miguel Ángel entró y pidió un café. Segunda ronda, otra café. Así de sencillo, así de simple. Un paso en apariencia humilde. Enorme victoria en realidad.


En el tiempo que ha estado en CEDIA, Miguel Ángel ha mostrado una disponibilidad absoluta para llevar a cabo las pequeñas reparaciones que van surgiendo en nuestro edificio.


Cuando, voluntarios y educadores, en nuestra acción diaria, intervenimos con personas en situación de vulnerabilidad o exclusión, nos podemos fijar en el déficit: la escasa formación, los problemas de gestión económica, el consumo de alcohol, el desempleo,… En el caso de Miguel Ángel, en el consumo de alcohol y en el desempleo. O nos podemos centrar en la potencialidad de cada persona. En la fuerza de voluntad para salir adelante, que ha demostrado Miguel Ángel. Quizás este segundo enfoque sea más eficaz.


El 1 de agosto, Miguel Ángel comenzó a trabajar en una empresa de electricidad.


Otro paso más en su camino. Otro motivo de esperanza para voluntarios y educadores.