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Tercer domingo después de Navidad: Bautismo de Jesús

Hoy celebramos el Bautismo de Jesús. El Señor a punto de iniciar su vida pública, baja al Jordán para ser bautizado por Juan. 


Cáritas Madrid. 10 enero 2020.- Los primeros cristianos utilizaron este gesto de Jesús para incorporar a la comunidad cristiana a todos aquellos que se habían convertido al Señor. Su bautismo nos ayuda a caer en la cuenta de que nuestra misión en la Iglesia está sostenida por el espíritu de Dios que quiere que al estilo del siervo de Yahvé proclamemos en nuestro mundo la justicia. 


En tiempo de dificultad las personas nos preguntamos qué es lo esencial, lo importante en la vida, y para el cristiano esta pregunta nos remite a nuestro Bautismo. La misión comienza, nos tocan tiempos recios y no podemos dejar que el desánimo nos venza, porque así dice el Señor: no vacilará no se quebrará hasta implantar el derecho en la tierra y sus leyes, que esperan las islas (Is, 42).

 

Acción de gracias

 

Señor, por nuestro bautismo, nos invitas a “buscar en nuestro interior, haciendo silencio, respirando hondo, orando, meditando y conectándonos con el mundo, nuestra casa común”. 

 

Señor, por nuestro bautismo, nos invitas a “cuidar del planeta, porque somos parte del cambio. Reduciendo el consumo, no abusando de los recursos y cuidando de todo lo que nos rodea”.

 

Señor, por nuestro bautismo, nos invitas a “compartir nuestro viaje, el camino ordinario con los demás. Conversando, sonriendo, ayudando, agradeciendo y bendiciendo a todas las personas que se cruzan en nuestra vida”. 

 

Señor, por nuestro bautismo, nos invitas a “cultivar la compasión. Contemplando lo que están viviendo otras personas en otros países y cerca nuestro: guerra, hambre, violencia, pobreza, dolor, deterioro de la tierra. Debemos acogerlo en nuestro corazón”. 

 

Señor, por nuestro bautismo, nos invitas a “enredarnos. A hacer algo por los demás sin esperar nada a cambio y, si tenemos la posibilidad, comprometernos en algún voluntariado”. 

 

Señor, por nuestro bautismo, nos invitas a “participar porque hay mucho por hacer. A involucrarnos, sembrando gestos concretos de esperanza, justicia y fraternidad”. 

 

Señor, por nuestro bautismo, nos invitas a “revisar nuestro estilo de vida. A elegir una vida más sobria y sencilla, porque entre todos podemos hacer que la vida sea más sostenible, más solidaria, más saludable, más espiritual, en armonía con el Creador y las criaturas”.