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Señor, enseñanos a ser vida partida para los demás

Espacio compartido por las personas voluntarias de Cáritas Vicaría IV que forman el equipo de apoyo.


Cáritas Madrid. 11 de julio de 2018.-
En la parroquia de Nuestra Señora de la Misericordia tuvo lugar un nuevo encuentro de las personas voluntarias de Cáritas Vicaría IV que forma el equipo de apoyo en nuestras oficinas centrales, al que han asistido unas veinte personas.


El encuentro comenzó con unas palabras de bienvenida de Pedro de Luis, director de Cáritas Vicaría IV, que agradeció sinceramente el trabajo, la dedicación y el compromiso de todos los voluntarios y voluntarias que forman éste gran equipo.


Seguidamente se presentaron todos los voluntarios y contaron brevemente sus cometidos.

Tras las presentaciones hubo una profunda y preciosa reflexión sobre la Eucaristía y el voluntariado por parte de Pablo Genovés, sacerdote y responsable del Centro de Pastoral Social de Santa María de Fontarrón.


Empezó Pablo su charla preguntando qué hay debajo de lo que hacemos en Cáritas, cual es el fondo. Y respondió diciendo que durante todo este año en Cáritas hemos estado celebrando una larga Eucaristía.


Recordó tres cosas sobre la Eucaristía: lo primero fue cuándo se celebró la primera Eucaristía, que fue la noche antes de la pasión de Jesucristo, es decir, cuando todo se le iba “al garete”. Jesús nos enseñó que el camino para encontrar la felicidad es el de darse a los demás. Dios tiene preferencias muy claras por los que sufren, por los pobres, los necesitados, que para Él valen todo, aunque para el mundo no valgan nada.


Luego recordó que lo primero que hizo Jesús en la Eucaristía fue sentarse en corro con sus discípulos, al mismo nivel que todos para celebrar una cena en medio de la noche en la que poder compartir y unirse unos con otros.


Finalmente, Pablo recordó los gestos de Jesús con el pan y el vino. Cuando dice “esto es mi cuerpo” Jesús nos invita a partir nuestra vida para repartirla con los demás, a compartir nuestro tiempo con los que más lo necesitan.


Dijo Pablo que todos tendríamos que hacer una genuflexión ante Cristo y ante el “pobre”, en quien está el Señor. Animó a los asistentes a salir a las periferias a buscar, como dice el papa Francisco.


Tras la reflexión, los asistentes rezaron una breve y bonita oración de Pedro Casaldáliga, Mi cuerpo es comida” que dice así:

Mis manos, esas manos y Tus manos

hacemos este Gesto, compartida

la mesa y el destino, como hermanos.

Las vidas en Tu muerte y en Tu vida.

 

Unidos en el pan los muchos granos,

iremos aprendiendo a ser la unida

Ciudad de Dios, Ciudad de los humanos.

Comiéndote sabremos ser comida.

 

El vino de sus venas nos provoca.

El pan que ellos no tienen nos convoca

a ser Contigo el pan de cada día.

 

Llamados por la luz de Tu memoria,

marchamos hacia el Reino haciendo Historia,

fraterna y subversiva Eucaristía.

 

Tras la cual se trataron otros asuntos del orden del día.


Eusebio, responsable del Voluntariado de Cáritas Vicaría IV habló de las actuaciones llevadas a cabo para animar a participar a nuevos voluntarios.


Toñi, subdirectora de la Vicaría IV dijo que se estaba empezando a preparar la memoria del curso que ya estamos finalizando, y a pensar con las directrices Diocesanas de en qué áreas y proyectos hay que poner los acentos para el curso próximo.


Desde aquí queremos dar las gracias a Ana, a Merce, a Manuel, a Eusebio, a Mari José, a Mari Ángeles…etc…etc .. y a tantos otros y otras, voluntarios y voluntarias, que comparten con nosotros las oficinas de la Vicaria IV haga sol, llueva, sea fiesta o tengan otras actividades personales o familiares que atender fuera de Cáritas. Gracias, gracias y más gracias a todos.