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El "sentimiento de familia" que se respira en la Casa de Acogida "San Agustín y Santa Mónica"

Sacerdotes llegados de distintos puntos de España visitan el proyecto de personas sin hogar y la Casa de Acogida "San Agustín y Santa Mónica" de Cáritas Diocesana de Madrid.


Cáritas Madrid. 10 de enero de 2019.- Ayer por la mañana, recibimos  a un grupo de sacerdotes, visita organizada por el Instituto Español de Misiones Extranjeras. Estos sacerdotes, de distintos lugares de España, están estos días en una Convivencia de Animación de Sacerdotes diocesanos. 


En este compartir experiencias, llegaron a la Casa de Acogida "San Agustín y Santa Mónica"  para conocer en primera mano el trabajo, los procesos humanos y las distintas diversidades que la Casa en este momento tiene. 


Antes, estuvieron en el proyecto de personas sin hogar, CEDIA, donde Carlos, integrador del Centro les ha presentado el proyecto dando pie a la siguiente visita que era en la Casa de Acogida.


El grupo no muy numeroso, alrededor de 12 sacerdotes de distintas realidades sociales y pastorales quisieron pasar un rato con nosotros. Ofreciéndoles un café hemos podido charlar y presentar en que consiste el proyecto.


La visita la iniciamos viendo las instalaciones, además aprovechando el día tan maravilloso pudieron contemplar una vista desde la terraza al Madrid de sus torres y cúpulas. Se mostraron muy contentos de cómo está planteada la distribución de los residentes, sus obligaciones a la hora del cuidado de la Casa y la realidad que se vive. 


Rosa, la responsable, nos puso en situación, de manera breve y concisa ha hecho un resumen de qué se hace en la Casa, quién la formamos, y las funciones. Podemos rescatar de esta charla, una cosa muy importante, el “sentimiento de familia” que se respira.


Después, leímos una carta de un voluntario que narraba desde la sencillez de lo que se realiza en el día a día. Terminamos teniendo un pequeño diálogo donde participeron todos los residentes hablando desde su experiencia en la casa, de cómo llegaron y como están en la actualidad.


Uno de los sacerdotes, en nombre de todos sus compañeros, quiso agradecer públicamente el trato del que les damos, el cariño, la cercanía con que les tratamos y sobretodo la preocupación que cada uno de los que trabajamos aquí, sentimos por ellos. 


Bonita mañana, en medio de esta semana, que nos anima a todos, residentes y equipo a seguir adelante, motivándonos y acompañándonos mutuamente, en esta tarea de todos donde las vidas cambian otras vidas. 


¡Gracias por vuestra visita!