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“El Amor de Dios conmueve, es decir, nos mueve con”...  los demás y nos anima a salir al encuentro

 

La familia de Cáritas Madrid en la Vicaría III celebró en la Parroquia de Jesús de Medinaceli un encuentro en el que compartieron las motivaciones, objetivos y experiencias de nuestra misión caritativa.


 

Cáritas Madrid. 12 de noviembre de 2019.- "El amor de Dios es el motor de la actividad caritativa de la Iglesia. El creyente que acoge y participa del amor de Dios, es modelado por Él con unos rasgos que le hacen reconocible en el mundo". Con esta reflexión de Alfonso Lozano, vicario episcopal, celebró el equipo de Cáritas en la Vicaría III su encuentro de voluntarios que cada año por estas fechas reúne a esta gran familia en la Parroquia de Jesús de Medinaceli.

 

Alfonso también señañó que "este amor mueve al cristiano a salir al encuentro del otro y a compartir con él, de forma gratuita y sin límites, su vida y sus bienes, especialmente con los más cercanos y necesitados, porque como se dice en el pasaje de la primera carta a los Corintios: “La caridad es paciente, amable (...), todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasa nunca”. Esta caridad, apuntó Alfonso, es el origen y el sostén de todas las iniciativas y de los proyectos parroquiales, de las diversas realidades eclesiales y de la Institución diocesana de Cáritas en favor de los más necesitados.

 

Junto a Alfonso Lozano, José Lopez, director de Cáritas en la Vicaría III, presidió el encuentro del equipo de personas voluntarias de Cáritas en esta zona de Madrid en el que se compartieron las líneas generales que marcarán el año.

 

Nuestros objetivos

El acompañamiento a las personas mayores, poniendo especial atención a aquellas que viven en soledad, los niños y niñas de familias en riesgo de exclusión, los refugiados y migrantes, la colaboración con las parroquias para mejorar la actuación de las Cáritas parroquiales y, por último, el acercamiento a los jóvenes para que sean protagonistas de nuestra acción, fueron  algunas de las prioridades marcadas.

 

En cuanto a las personas mayores, compartimos la dificultad que supone identificar y conectar con aquellas a las que les cuesta salir de casa, y por ello nos propusimos reforzar la colaboración con todas las comunidades parroquiales y sar así con un amigo o un vecino que nos pueda ayudar a identificar qué casos de necesidad se producen en nuestro entorno.

La atención a niños y niñas a través de los Centros Educacionales de Menores que Cáritas Diocesana de Madrid tiene en las diferentes vicarías sigue siendo una de las prioridades de Cáritas que queremos ampliar en este curso.

 

Nos sensibilizamos sobre la necesaria acogida a las personas migrantes y refugiadas que están llegando a España sin apenas recursos. Nos proponemos, como comunidad, abrir los brazos, acorger y acompañar a las familias que están llegando.  Con los jóvenes nos ponemos un objetivo doble: identificar sus inquietudes y necesidades para estar donde más nos necesitan y a su vez trabajaremos para involucrarles como voluntarios a futuro.

 

Las novedades

Este año contamos además con algunos cambios estructurales de los que también queremos informar: cerramos el centro de la calle León, cuya acogida se traslada a la oficina de Cáritas en la Vicaría III (calle Atocha, 41), la reunificación de todas las oficinas del Servicio de Orientación y Información para el Empleo (SOIE) en el Centro Interarciprestal de Menores (CIM) de Moratalaz en la calle Pico de los Artilleros, 82; la próxima utilización del Hogar Tarancón de Vicálvaro (calle lago Iseo) como Centro Arciprestal, y la creación en el mismo de un nuevo Centro Educacional de Menores.

 

La participación

 

En el encuentro también hubo tiempo para la participación de todos. Buenaventura, Pilar, Marisa, Gonzalo y Marcial fueron algunos de los voluntarios que hablaron con el corazón y llegaron a emocionarnos con sus experiencias en Cáritas Madrid.  Terminamos celebrando la Eucaristía en la cripta y con una de las frases que José López escogió para definir nuestra misión: “El Amor de Dios conmueve, es decir, nos mueve con”. Nos mueve para acoger, escuchar y acompañar a todos aquellos que se acerquen a nosotros en busca de ayuda.